Una parte de las bombas no estallan. Quedan de doloroso regalo para la población civil. Foto Wikipedia La diplomacia, las relaciones entre países siempre se han basado sobre una plataforma: la hipocresía. Y sí que se ve ahora cuando Estados Unidos decidió entregar las peligrosas bombas de racimo a Ucrania, motivado en que Occidente no está alcanzando a fabricar con prontitud las armas que requieren los ucranianos para frenar la invasión rusa y porque la tal llamada contraofensiva no ha dado resultados. Y es diciente cómo países que firmaron la convención que prohibía esas armas, como Alemania, Francia e Italia, ahora se hacen los de la vista gorda y solo esperan que todo vaya bien. Pero no irá bien. La razón es clara: estas bombas se dejan caer desde aviones y se abren lanzando decenas y hasta centenares de bombas en un amplio radio. Carecen de precisión y tienen otro agravante: gran parte no explota y luego afectará a la población civil. Sí, Estados Unidos ayudará a Ucrani...
Opiniones libres que a algunos molestan