Nuestra prensa se tornó también muy militante y más que la verdad y el bien común, con frecuencia defiende causas partidistas. Imagen Public Domain Terribles esos apoyos de facto, decenas de personajes firmando un respaldo a La Silla Vacía. Pura y clásica élite de la intelectualidad criolla de bien y de periodistas de la élite bienpensante capitalina. Pero ni los medios ni los periodistas han querido dar debate sobre la prensa, que en los cuatro años del gobierno de Gustavo Petro desnudó cantidad no solo vicios sino periodismo militante, partidista y de alejamiento de los más elementales preceptos del periodismo. Atentar contra la libertad de prensa no solo son amenazas o acusaciones de gobernantes y dirigentes, sino el ejercicio errado del oficio, practicado hoy por muchos medios. Esto cae más en el campo de la ética y acá no existen tribunales por diferentes razones. Una muy poderosa es que los periodistas no tienen autocrítica ni resisten la crítica. Y cuando esta viene,...
Opiniones libres que a algunos molestan