La llegada al humano 8000 millones actualiza la discusión sobre si el planeta no está sobrepoblado y si ese número que crece día a día no es una bomba poderosa que puede conducir al fin de la especie. Se asocia con mayores daños ambientales a un planeta de por sí muy maltrecho, aparte de todas las otras situaciones socioeconómicas que más habitantes generan. Ya muchas mujeres no quieren tener hijos. No solo por su ganada independencia y otra manera de concebir la vida más allá de parir, sino por el panorama cada vez más sombrío: desempleo, pobreza, hambre, violencia, inseguridad, carencia de salud y educación, y los conflictos asociados al hacinamiento urbano e intramural (hoy hay que pelear el espacio con los autos, por ejemplo). Desde los años sesenta, pensadores e instituciones alertaron sobre la superpoblación del planeta, considerándola la gran amenaza para la humanidad. Muchos investigadores se dedicaron a demostrar los problemas que tanta gente traería al mundo. Recu...
Opiniones libres que a algunos molestan