El trabajo de la campaña de Iván Cepeda será arduo para revertir los resultados de la primera vuelta. Foto Wikipedia No se puede negar que la derrota de Iván Cepeda en la primera vuelta de la elección presidencial fue una gran sorpresa. Las encuestas decían otra cosa. ¿Fue eso lo que motivó la confianza en sus huestes? Ahora que hay tiempo para analizar, fueron varios los factores que confluyeron en el descalabro. Sin entrar a considerar la agresiva campaña populista del representante de la extremísima derecha, Abelardo De la Espriella, hay que decir que la de Cepeda fue mal hecha, mal dirigida, sosa, sin emociones, recurriendo a una plaza pública, a la que van -o llevan- los adeptos no los indecisos ni otros. Le faltaron redes sociales, propuestas innovadoras que llegaran a la gente. Además, el lastre Petro es innegable, independiente del desgaste natural de todo gobierno. En estos cuatro años del primer presidente de izquierda hubo ataques continuos contra él, ataques de to...
Opiniones libres que a algunos molestan