En las ventas informales, otro caso de subempleo, trabajan miles de personas, entre ellas muchos ancianos. Foto PxHere Trabajen vagos o para qué no trabajaron y ahorraron. Estas palabras expresadas en redes sociales por personas faltas de empatía y un elevado sentimiento clasista para desvirtuar la intención del gobierno de Gustavo Petro de entregar un bono de $500 000 a tres millones de adultos mayores que no obtuvieron pensión por diferentes razones, suenan huecas y quedan en el vacío así produzcan rabia. Son tres millones de adultos que viven en la pobreza o en la pobreza extrema, terminando mal sus últimos años o días, llenos de necesidades. Y más allá de enunciar este sentido problema social que se vive a lo ancho y largo del país, con ancianos trasnochando y mojándose en las calles o aguatando sol y hambre para tratar de vender un dulce y ganarse el sustento, vale preguntarse si es posible entregar ese bono y si servirá para algo. De dónde se sacará el dinero es otro te...
Opiniones libres que a algunos molestan