Gustavo Petro en congreso de reforma agraria el año pasado. Foto Presidencia Tal vez se trató desde el comienzo de un error de cálculo. Creer que la derecha, representante del gran capital, iba a aprobar la reforma laboral que devolvía derechos a millones de trabajadores siendo que tenía mayorías en el Congreso, era difícil, sino imposible. Ingenuidad. Una reforma laboral en todas partes suscita la lucha entre el capital y la mano de obra. Acá no iba a ser la excepción, así se cometa una injusticia contra la mayoría de los colombianos que trabajan y les generan riqueza a sus empleadores. Ha pasado con las tres grandes reformas. Solo la pensional se aprobó, aunque esté sometida a las demandas ante la Corte: también tocaba las ganancias del gran capital. La de salud fue hundida en su momento. Sin mayorías en el legislativo, las grandes transformaciones de la izquierda en la esfera social quedan en el aire. Dice ahora el presidente Gustavo Petro que las mayorías de la Comisi...
Opiniones libres que a algunos molestan