Las votaciones para presidente 2026-2030 serán cruciales para el futuro del país, sus libertades y su territorio. Foto Dominio Público Álvaro Uribe Vélez es un aprendiz frente al mal que puede hacerles Abelardo De la Espriella a millones de colombianos. Un personaje sin formación para gobernar, mentiroso, aliado con personas cuestionadas y otras de dudosa reputación, turbio en sus negocios, asesino de gatos y quien ha prometido destripar a quienes piensen distinto, fuera de estar mostrando un arrodillamiento total ante el gobierno republicano de Estados Unidos, acusando allí ante sus autoridades a colombianos respetables sin ningún tipo de mancha. Por eso esta elección tiene un carácter y una urgencia diferentes. Contrario a lo que representa De la Espriella, Iván Cepeda es una persona calmada, que ha hecho de la paz su vocación, conocedor de la política y del país y que está muy lejos de ser la copia especular de Gustavo Petro. De él, la oposición ha dicho toda suerte de men...
Opiniones libres que a algunos molestan