Difícil creer ya en esas cumbres donde se trata de proteger la biodiversidad de todo el planeta o detener el daño que le hacemos a la atmósfera con nuestras emisiones de gases de invernadero que propician el cambio climático y afectan las condiciones para que la vida prospere. La COP16 en Cali ha valido la pena por todo el conocimiento que se ha compartido entre los asistentes, pero no seamos ilusos: no habrá la tal tabla de salvación para miles de especies amenazadas de extinción. Acá, con en el tema del cambio climático, la razón es muy sencilla: el capitalismo. Este solo considera las ganancias a cualquier precio, así sea a expensas de los demás. ¡Qué le van a importar las otras formas de vida si ni la humana le interesa! Hace décadas se sabe del terrible daño que causan los combustibles fósiles y hoy, cuando distintas organizaciones gubernamentales, civiles y científicas advierten de la inminencia de una catástrofe global, la respuesta de los países ricos y de las empre...
Opiniones libres que a algunos molestan