Las declaraciones y directrices del entrante gobierno encuadran perfectamente en lo que se considera el fascismo. “El fascista habla todo el tiempo de corrupción. Lo hizo en Italia en 1922, en Alemania en 1933 y en Brasil en 1964. Acusa, insulta, agrede como si fuera puro y honesto. Pero el fascista es solo un criminal, un sociópata que persigue una carrera política. En el poder, no vacila en torturar, violar, robar sus pertenencias, su libertad y sus derechos. Más que corrupción, el fascista practica la maldad”. Norberto Bobbio, filósofo italiano (1909-2004). En los cuatro objetivos concretos del empalme del entrante gobierno de Abelardo de La Espriella, está el de “la reconstrucción de las narrativas y las agendas de la Patria (sic), lo que el presidente electo describió como una revolución política y una contrarrevolución cultural; restablecer el orden de las cosas y recuperar el relato que la izquierda radical ha subvertido”. Desde hace más de diez días, ...
Una reforma tributaria y la revisión del IVA serán de las primeras medicas que afectarán a millones de ciudadanos. Foto Public Domain Peor cada día. El ambiente está caliente. Quienes votaron por Abelardo andan envalentonados, como que nunca en la vida hubieran estado degustando las mieles del Estado y de los gobiernos. Lo vimos en la celebración de la victoria, que fue vergonzosa en Medellín y el Aburrá con amenazas y gritos contra los votantes de Cepeda Hoy gritan, vociferan -no solo en redes-, siguen alebrestados, en un éxtasis que les pide sangre. Hablan de un ridículo voto fusil y eso les da para estigmatizar regiones empobrecidas y hasta piden bombardearlas porque no votaron por la nueva cabeza de la extrema derecha. Sangre. Fuego y sangre. Se creen los redescubridores de esta democracia que nunca ha sido completa, piden la cabeza de Petro. Andan desaforados, enceguecidos sin haber siquiera posesionado al nuevo inquilino de la Casa de Nariño. Nada bueno lo que se mues...