Sede central de la Fiscalía de Colombia en Bogotá. Foto Wikipedia Commons El peligro para la democracia no ha sido el presidente Gustavo Petro, no. Es el fiscal Francisco Barbosa, quien ha encontrado en aquel la forma de ganar imagen con fines políticos futuros. No ha sido Petro quien ha socavado la libertad de prensa, sí Barbosa que elige qué medios no convoca a las ruedas de prensa y que ha formado una inquietante llave con la cuestionada periodista Vicky Dávila y la revista Semana para filtrarle las informaciones, situación denunciada en su columna por Cecilia Orozco. Lo decía hace tres años un analista en Razón Pública: ante la mala imagen del momento, Barbosa optó “por hacer de la investigación penal un espectáculo mediático y un escudo para sus amigos”. (Recordemos que nunca avanzó en las múltiples denuncias bien fundamentadas sobre el gobierno de su amigo del alma Iván Duque y designó fiscales opacos para llevar casos como el de Uribe y convertirse no en ente acusador ...
Opiniones libres que a algunos molestan