El juicio a Uribe mostró una de sus caras de un cuestionado personaje. Imagen Pixabay A Álvaro Uribe Vélez se le conoce muy bien el rostro de político beligerante que, como se ha visto una y otra vez, se vale de lo que sea para conseguir sus fines. Casi de todo, o si no recordemos la yidispolítica. O lo que le acaba de suceder en el juicio con el senador Iván Cepeda. Pero Uribe tiene muchos más rostros. Es un capitalista y neoliberal a morir, amante del dinero, vengativo con fuerza, imponente y todo esto lo adoba con una imagen cultivada de padre. Sí, padre de los paisas, de sus subalternos en su gobierno, a todos ellos protegió pese a denuncias en contra y casi siempre cayeron parados. Un padre que se considera salvador de la patria con su seguridad democrática. Desde antes de que fuera presidente, me decía un conocido que Uribe amaba el dinero, así hable de sus propiedades como una finquita. No olvidemos que trató de anexarse baldíos de la Nación en su predio de El Ubérrimo...
Opiniones libres que a algunos molestan