Una lancha de las atacadas por el gobierno de Estados sin aportar pruebas de que llevara drogas y que los tripulantes fueran narcotraficantes. Foto cortesía Colombia es un caso sui generis en el que cuando el presidente llama a defender la soberanía o al menos a rechazar actos contra ella, buena parte de las clases dirigentes se le va en contra. Que al presidente Gustavo Petro lo amenace el gobierno estadounidense no inquieta a políticos de oposición ni a los empresarios, a todos los cuales les preocupan más los negocios con el país del norte. No importaron las sanciones injustamente impuestas a Petro. La oposición derechista, proyanqui como ha sido toda la vida, con claridad respaldó al presidente de Estados Unidos, con casos tan problemáticos como el de la precandidata del Centro Democrático, María Fernanda Cabal, que ve en el portaviones Gerald Ford que llegó al Caribe la forma de lograr la paz en el país, con todo lo que una intervención significaría, aunque muy seguramen...
Opiniones libres que a algunos molestan