Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como hambre

Medellín, ¿la botaratas?

  Así debería quedar remodelado el estadio Atanasio Girardot, una obra de más de 700 000 millones de pesos. Foto tomada de la Alcaldía de Medellín El municipio de Medellín como que está nadando en plata. En menos de dos meses se anuncian obras gigantes por más del billón de pesos y no todas parecieran urgentes en una ciudad donde las necesidades son enormes. Primero fue el mar, ahora la remodelación del estadio Atanasio Girardot, al tiempo con los 600 000 millones para recuperar quebradas y algunas partes del río Aburrá. Del mar ya hemos hablado. Suena a descache, así el alcalde que le toque inaugurarlo se zambulla en él con narizona y todo. Cerca de 200 000 millones de pesos para una obra en el sur de la ciudad, el bendecido desde siempre, dinero que también cubrirá remodelación de escenarios en ese sector. Ahora se habla de que en solo un año largo se remodelará el estadio de fútbol. Frecuento el estadio y creo que la ampliación de su capacidad es una necesidad para un esce...

El mundo tocó fondo en Gaza

  Qué dolor. Foto tomada de Times of Gaza Estamos presenciando tres de las peores canalladas en este mundo decadente, donde no priman los valores sino los intereses de unos pocos poderosos. Una, el asesinato por hambre de centenares de niños y personas en Gaza; dos, el asesinato a sangre fría de quienes hacen filas para reclamar alimentos; tres, la permisibilidad de todos los gobernantes de Occidente que tendrían la posibilidad de detener el genocidio. Las cifras, todas, horrorizan y se están convirtiendo en simple paisaje, en meras anécdotas ante la impasibilidad de quienes por una u otra razón permiten el holocausto palestino. Más de 1000 palestinos han sido asesinados mientras esperaban comida, denunciaron más de 100 organizaciones humanitarias. Una de cada tres personas en Gaza pasa días y días sin un solo bocado, mientras en los pasos cerrados por los genocidas judíos (eso no es solo de sionistas) esperan 9000 camiones con alimentos, denunció Mohamad Safa, CEO y representa...

El Dios de Trump

  A la humillación de ser tratados como personas de la peor calaña en la frontera con México, los migrantes a Estados Unidos añaden ahora el sufrimiento de estar escondiéndose como delincuentes. Foto Picryl   Creerse enviado divino para justificar sus actuaciones rebasa la copa de las sandeces que ha expresado el nuevo presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Según sus palabras, su Dios lo salvó del atentado porque lo tiene para cosas grandes, cuando todo se debió a la mala puntería de un criminal. Es muy dado en los políticos que acuden a la religión a conveniencia pensar que están siguiendo un mandado divino. Pero ¿qué tipo de Dios entonces es el que salvó a Trump para que hiciera cosas grandes? Hasta ahora esas cosas grandes a las que lo destinó la deidad es perseguir sin tregua a millones de humanos que llegaron a Estados Unidos por necesidad, huyendo de la violencia y del hambre en sus lugares de origen. Migraciones alentadas por la indiferencia de los países ...

El capitalismo hace agua por todas partes

  Cruce de migrantes por el Darién. Migraciones, uno de los serios problemas actuales de la humanidad que no ha sido resuelto. Foto Defensoría ¿En qué se parecen las decenas de migrantes por las selvas del Darién, las miles de personas sin hogar que vagan por las calles y el 1 % de la población más rica, aquellos con más de US$1 millón en sus bolsillos? Es sencilla la respuesta: en que son muestras fehacientes, diarias, de que el capitalismo, el sistema que rige casi todo el mundo, está en crisis. El capitalismo no responde a los crecientes problemas del mundo y se insiste en él, sea con diversas denominaciones, como aquella reciente de capitalismo consciente. ¿Por qué? Porque las élites dominantes y favorecidas no quieren perder o repartir privilegios, o quizás también porque se cree que darles a beneficios a los de abajo, a cuenta gotas como siempre ha sido, es suficiente para que abajo permanezcan. Esa tensión la observamos con claridad en el caso colombiano con las tres r...

Seguimos como en la patria boba

  Se inundan los mismos sitios año tras año y nada se soluciona. Foto en PuertoSalgar, 2018 . Foto Policía Nacional ¿Por qué el mundo, los países, las ciudades no resuelven sus grandes problemas? Resulta desconsolador e inquietante cómo pasan los años y los avances son nulos o pequeños. Para muchos existen soluciones y se conocen, pero los avances son mínimos o nulos. Y una gran razón es que cada país, organización, industria, gobierno, empresa, ciudadanía camina por su lado. No existe una gran convocatoria gubernamental a la que respondan el sector privado y los demás sectores de la sociedad. Por eso pasan los años y no se resuelven grandes temas, como el cambio climático, el hambre, la contaminación, la desigualdad, la pauperización urbana. La economía sigue pensada de modo egoísta, es cortoplacista. A las empresas las mueven los resultados para los accionistas y poco más. Cuando no es oposición, el sector privado solo busca que los gobiernos le otorguen dádivas, como la re...

Qué mundo tan loco

  La humanidad tiene grandes desafíos por delante, como elevar el nivel de vida de cientos de millones de personas. Foto conceptual Flickr/México ¿Estamos peor o mejor que antes? ¿Evoluciona el mundo hacia un bienestar de toda su población o de solo unos? 2023, la época que nos tocó, enormes contrastes de un planeta que parece loco, cada vez más interdependiente, así unos se beneficien más de esas relaciones que llegan a cualquier rincón. Dicen autores, como Steven Pinker, que la humanidad está mucho mejor que antes. Y el 31 de diciembre lo reafirmaba en sus palabras el reconocido columnista Nicholas Kristof en The New York Times: menos conflictos, menos guerras, avances en todos los frentes, la salud está mejor que nunca. ¿Es cierto todo eso? 2023 que sorprende y muestra una humanidad dividida entre los que se benefician de los avances y los que no. Y una gran parte de los 8000 millones que ahora soporta la Tierra que tratan de sobrevivir. Sí, hay unos 750 millones de pobres...

El problema no son 8000 millones de personas, es otro

  La llegada al humano 8000 millones actualiza la discusión sobre si el planeta no está sobrepoblado y si ese número que crece día a día no es una bomba poderosa que puede conducir al fin de la especie. Se asocia con mayores daños ambientales a un planeta de por sí muy maltrecho, aparte de todas las otras situaciones socioeconómicas que más habitantes generan. Ya muchas mujeres no quieren tener hijos. No solo por su ganada independencia y otra manera de concebir la vida más allá de parir, sino por el panorama cada vez más sombrío: desempleo, pobreza, hambre, violencia, inseguridad, carencia de salud y educación, y los conflictos asociados al hacinamiento urbano e intramural (hoy hay que pelear el espacio con los autos, por ejemplo). Desde los años sesenta, pensadores e instituciones alertaron sobre la superpoblación del planeta, considerándola la gran amenaza para la humanidad. Muchos investigadores se dedicaron a demostrar los problemas que tanta gente traería al mundo. Recu...

Cuando esta bomba explote

Hoy 3.5 % de la población mundial es migrante. Cada año aumenta. Foto Wikipedia   Primero fue la pandemia por Covid-19, luego la guerra de Rusia contra Ucrania y ahora las condiciones climáticas en varios países empobrecidos son ejemplos claros de las amplias posibilidades de que en un futuro se genere un enorme estallido social en los países del llamado sur, que provoque la reacción desenfrenada de los del norte. El Programas de Naciones Unidas para el Desarrollo reveló que 71 millones de personas llegaron al nivel de pobreza desde que comenzó la guerra en Ucrania. Hoy más de 700 millones de humanos son pobres y aguantan hambre. Por Covid-19, 163 millones cayeron en la pobreza y 8,1 % de humanos trabajan por US$2.15 al día, que es la línea de pobreza extrema. En Nigeria las lluvias destruyeron unos 200 000 hogares y 1.4 millones de personas fueron desplazadas por la tragedia. Más de 600 han muerto. En la frontera sur de Estados Unidos más de 150 000 venezolanos e han agolp...

Muertos de hambre

  Las madres en Somalia caminan largos trechos con sus hijos en busca de ayuda humanitaria. Foto UN El niño, de tres años y medio de edad, se pegaba al vestido de su madre mientras caminaban bajo el ardiente sol en busca de un campamento donde los auxiliaran. Pedía comida y agua. No tenía nada para darle. “Lo enterramos y seguimos” el viaje, dijo ella, Hirsiyo Mohamed, en The New York Times. Somalia enfrenta la peor sequía en cuatro décadas, el hambre es el pan de cada día. Allí, en Kenia y Etiopía 20 millones enfrentan alto riesgo de inanición. Pero es solo la punta de un problema global. Por la guerra de Rusia en Ucrania, el cambio climático y la Covid-19, el hambre hace de las suyas en todo el planeta. Hay protestas en Sri Lanka, Indonesia, Perú, Pakistán, también en Chad y Malí. Recuerdan la gran hambruna de 2008 y los enfrentamientos en 40 países de personas en busca de alimento. Hoy una de cada tres personas en el mundo vive sin una alimentación adecuada. El problema ...

Nuevo gobierno: a cuidar la victoria

  Territorios olvidados, como Guapi, fueron decisivos en la victoria de Petro y esperan solución a sus necesidades más sentidas. Foto Wikipedia Commons En el cambio que comienza a vivir Colombia con la victoria de Gustavo Petro como presidente electo, fue fundamental el apoyo de los llamados naides, los habitantes de lo que con algún desinterés ha sido llamada la otra Colombia, esa que ha carecido de oportunidades, que solo recibe migajas del Estado, mucho Ejército y algunos dulces para quitar el sabor amargo del olvido, como los que Iván Duque entregó a los niños en Chocó. Se abren unos escenarios bien interesantes. El sueño de esa media Colombia de comenzar a recibir lo que nunca ha tenido para elevar su calidad de vida y así vivir sabroso. Pero también la posibilidad de que esas aspiraciones se queden cortas y lleguen más frustraciones, necesitando el nuevo gobierno ser demasiado cuidadoso en los anuncios y promesas. 220 años de olvido no se solucionarán en solo cuatro. No h...