La producción se drogas ilegales crece, el consumo también. Urgen nuevos enfoques y tratar la adicción como un problema de salud pública. Foto ONU La guerra se perdió. Cuarenta años, miles de millones de dólares y cientos de miles de muertos después les cuesta a algunos reconocerlo. El enfoque con el que se han combatido las drogas ilícitas no ha sido ni el adecuado ni efectivo. Los gringos ‘soplan’ como pocos, encuentran cada día nuevas sustancias que los mantienen elevados, si no es que los matan. Estados Unidos perdió esta guerra, tal como tuvo que salir de Vietnam, de Irak, de Afganistán derrotado. Una guerra en la que involucró a casi todos los países latinoamericanos, pero en particular a México, Colombia y otros del sur del continente como Bolivia. Una guerra perdida, entre otras razones por el alto consumo en los países del norte. Más de cinco millones de estadounidenses tiraban cocaína en 2020, otros cinco usaban, para lo que no se enviaban, estimulantes prescritos...
Opiniones libres que a algunos molestan