En la Casa de Nariño hay tranquilidad. El gobierno de Petro sigue desarrollando sus propuestas. Foto Wikipedia Commons No me queda la menor duda de que el gobierno de Gustavo Petro está vivió y coleando y además actuando, pese a los agoreros que hace una semana preveían lo peor y auguraban el fin o, en el mejor de los casos, un lánguido trasegar con las manos atadas en todo el largo periodo que le resta. Los problemas creados por miembros de su familia son serios y las investigaciones deberían darse prisa para establecer la verdad y castigar a quien lo merezca. Resulta paradójico que los mayores problemas se los creen integrantes de su círculo cercano y no la pálida oposición, limitada a insultar, gritar y descalificar. Ha habido debates, por ejemplo, contra la ministra de Minas y Energía, Irene Vélez y ella allá, saliéndose -hasta ahora- con la suya. Y hasta ataques temerarios de la misma institucionalidad, como la Procuraduría General de la Nación. El gobierno Petro sigue...
Opiniones libres que a algunos molestan