Barrios subnormales como este, en el centro oriente de Medellín, a 20 minutos caminando del centro de la ciudad, crecieron mientras la pujante dirigencia antioqueña buscaba cómo acrecentar su patrimonio. Foto RVG ¿Dónde estaban? ¿Qué hicieron? Sabemos que un cantante o un escritor exitosos no están obligados a dotar de un servicio al pueblo donde nacieron, pero en el caso de los dirigentes políticos, grandes empresarios gremiales y de poderosas empresas, y los gobernantes, sean alcaldes o gobernadores, lo mínimo que se esperaría es que denunciaran situaciones anómalas, así no sean para algunos de ellos de su resorte, e insistir en su atención. El silencio, al final de cuentas, los hace cómplices por omisión, por negligencia. Y sí, han sido muchos los desbarajustes en la vida de este país, en lo local, regional y nacional, que han afectado la vida general de amplios sectores de la sociedad. Resuenan todavía las palabras del padre Francisco de Roux durante la entrega del inform...
Opiniones libres que a algunos molestan