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Mostrando las entradas etiquetadas como capitalismo

Salario mínimo: cómo aumentar la desigualdad

  La idea es que quienes ganen poco no ganen mucho más. Esa es la puja por el salario mínimo. Foto Public Domain Siempre resultará fastidiosa, por la inequidad y la injusticia que encierra, la pelea de los grandes poderos económicos para que no suba mucho el salario mínimo. Un discurso de doble moral, porque nada dicen ante los escandalosos aumentos de riqueza de empresarios e inversionistas. Claro, este es el summun del capitalismo, la aspiración, la meta: tener mucho así la mayoría tenga poco y por eso la lista periódica de los más ricos del mundo y del país genera admiración y grandes titulares en los medos sin siquiera una pizca de duda sobre todo lo que eso conlleva. Quienes ganan un mínimo o menos dependen de ingresos y no pueden planear el futuro. ¿Qué pasa si no tienen dinero antes del próximo cheque?, se pregunta Ingrid Robeyns, jefa de ética en la Universidad de Utrecht en su libro Limitarismo, el caso contra la extrema riqueza. Este año las utilidades del sistema f...

Racero, empresarios y la explotación laboral

  Las condiciones laborales precarias y la sobrecarga laboral, dos de los graves problemas del sector laboral en el país. Imagen Needpix Colombia está llena de David Raceros. El caso de explotación laboral del representante a la Cámara es solo un poderoso denunciado por los medios, pero detrás se esconden muchísimos. El caso Racero pone en la vitrina, otra vez, el tema de las condiciones laborales de decenas (o cientos) de miles de colombianos en tiendas, en pequeños almacenes, en temporadas especiales del comercio, no solo el pago reducido, los horarios extendidos, sin seguridad social, sin poderse sentar siquiera y difícilmente ir al sanitario. No es ningún secreto, tampoco una mentira, las dificultades para el permiso a una cita médica, como si los horarios los pudiera poner el usuario. Por temor a perder el puesto se pone en peligro la propia salud. Gremios como Fenalco y la Andi son muy diligentes para impedir beneficios laborales a los empleados, a sus trabajadores, ¿pe...

Olvídense, este sistema impide proteger la vida

  Difícil creer ya en esas cumbres donde se trata de proteger la biodiversidad de todo el planeta o detener el daño que le hacemos a la atmósfera con nuestras emisiones de gases de invernadero que propician el cambio climático y afectan las condiciones para que la vida prospere. La COP16 en Cali ha valido la pena por todo el conocimiento que se ha compartido entre los asistentes, pero no seamos ilusos: no habrá la tal tabla de salvación para miles de especies amenazadas de extinción. Acá, con en el tema del cambio climático, la razón es muy sencilla: el capitalismo. Este solo considera las ganancias a cualquier precio, así sea a expensas de los demás. ¡Qué le van a importar las otras formas de vida si ni la humana le interesa! Hace décadas se sabe del terrible daño que causan los combustibles fósiles y hoy, cuando distintas organizaciones gubernamentales, civiles y científicas advierten de la inminencia de una catástrofe global, la respuesta de los países ricos y de las empre...

El capitalismo hace agua por todas partes

  Cruce de migrantes por el Darién. Migraciones, uno de los serios problemas actuales de la humanidad que no ha sido resuelto. Foto Defensoría ¿En qué se parecen las decenas de migrantes por las selvas del Darién, las miles de personas sin hogar que vagan por las calles y el 1 % de la población más rica, aquellos con más de US$1 millón en sus bolsillos? Es sencilla la respuesta: en que son muestras fehacientes, diarias, de que el capitalismo, el sistema que rige casi todo el mundo, está en crisis. El capitalismo no responde a los crecientes problemas del mundo y se insiste en él, sea con diversas denominaciones, como aquella reciente de capitalismo consciente. ¿Por qué? Porque las élites dominantes y favorecidas no quieren perder o repartir privilegios, o quizás también porque se cree que darles a beneficios a los de abajo, a cuenta gotas como siempre ha sido, es suficiente para que abajo permanezcan. Esa tensión la observamos con claridad en el caso colombiano con las tres r...

Sigan creyendo ese cuento

  Destrucción en la ciudad de Ducha, Ucrania, al comienzo de la invasión rusa. Foto Wikipedia Solo unos días tras el bombardeo ruso a una pizzería en Kramatorsk, Ucrania, que costó la vida a decenas de personas, incluida la escritora Valentina Amelina, ataque que fue notorio en nuestro país por la presencia de tres colombianos reconocidos que salieron milagrosamente ilesos, Israel atacó el asentamiento Jenin en Cisjordania, Palestina, destruyendo edificaciones y matando al menos a 12 palestinos, de los que dice eran terroristas. Estos dos sucesos, en apariencia inconexos, representan la visión del mundo tan limitada y parcializada que tenemos. El primero recibió mucha atención en los medios, obvio, por la presencia del escritor Héctor Abad, el ex comisionado de paz Sergio Jaramillo y la periodista Catalina Gómez, el segundo escaso cubrimiento. ¿En qué se diferencian la invasión rusa a Ucrania y la israelí al pueblo palestino? Son dos hechos violentos, sangrientos, que generan...

El sagrado derecho a no hacer nada

  El éxito puede medirse por los descansos tomados. Foto Wikipedia Commons Trabajar, trabajar y trabajar, como repetía el expresidente Uribe, única manera de mirar y vivir la vida no tiene razón de ser. Es parte del fracaso de millones de individuos medido en enfermedad, frustración y muerte. Produzca, produzca, al punto de que vemos el tiempo libre casi como un pecado, como una ofensa a los demás. Tenemos derecho al descanso. El descanso no es vagancia. Es salud. Es vida. Y de eso da fe Tricia Hersey, la obispa de la siesta, como se autonombró, ahora una experta en el descanso y en promoverlo como una forma revolucionaria de resistirse a la obsesión con la productividad. En un artículo en New York Times, la obispa relató cómo se estaba matando al estudiar, criar una hija, tomar tres autobuses y un tren para cumplir con su posgrado. No le quedaba tiempo de nada. Resultado: sus notas rebajaron y así lo hizo su salud. Hasta que un día mientras leía se durmió y cayó de sus manos...