La gran mayoría de las Farc entregaron sus armas, pero la violencia asesina prosigue. Foto Boris Guevara No solo es un horror, es una vergüenza para todos nosotros como colombianos. Se preguntaba el padre Francisco De Roux, en la entrega del informe final de la Comisión de la Verdad, ¿dónde estaba la sociedad civil, dónde el Congreso y los partidos políticos, dónde estaba el gobierno mientras nos matábamos? ¿Por qué callaron los empresarios? ¿Qué hicimos nosotros? ¿Por qué lo permitimos? Y ¿por qué lo seguimos permitiendo? Se pregunta uno ¿dónde estaban las iglesias con sus sacerdotes y pastores? ¿No es su mandato defender la vida humana? No se hizo mucho. Más bien poco o nada. Y así, tranquila, la muerte y la violencia se pasearon por todo el territorio. Hoy tratamos de encontrar explicaciones (propongo algunas más adelante) porque las cifras son contundentes y enmarcan un sufrimiento humano aterrador. Fueron 450 664 homicidios entre 1985 y 2016, 45 % a manos de los pa...
Opiniones libres que a algunos molestan