Ir al contenido principal

Cuatro años de cinismo

     

Esa imagen del presidente Iván Duque ante las cámaras de televisión anunciando la extradición de Otoniel, revela a un gobernante no solo cínico sino de espaldas a la mayoría de los colombianos.

Una imagen televisada que es su modus operandi para dar la noticia de una nueva traición a la Constitución, a las leyes o al común de sus compatriotas.

De nuevo, a pocos meses de dejar al fin su encargo, al cual parece que fue elegido con ayuda de dineros fraudulentos según diferentes testimonios, no probados ante jueces porque no ha habido quién quiera investigar, salió a desafiar, sacando pecho, por la extradición del jefe de autodefensas, un personaje que se había vuelto molesto para gobierno, políticos y militares, acto con el cual da un portazo en la cara a las víctimas.

Ese ha sido el talante de este gobierno: gobernar para unos pocos, ni siquiera para todos los seguidores del Centro Democrático. Lo hace para los empresarios, la tradicional dirigencia política y para los altos mandos militares y de policía. 

Foto PxHere


No le ha dolido mostrar ese cinismo una y otra vez, llevándose de paso normas de la Constitución y las leyes.

De entrada, tras descalificar a la JEP (que luego tuvo que aceptar a regañadientes por decisión de las Cortes), defendió a su jefe político de acusaciones que hoy lo tienen a las puertas de un juicio. Asumió su inocencia, pasando sobre las investigaciones de la justicia.

Se vistió de policía durante el más grande paro nacional, dándoles la espalda a los ciudadanos que pedían un cambio en su precaria situación, respaldando así la brutalidad policial que dejó decenas de muertos y heridos, como lo han certificados organismos internacionales. Y luego ordenó una implacable persecución contra los líderes del movimiento.

No fue la única ocasión en la que respaldó de facto a la fuerza pública en vez de solicitar investigaciones. Felicitó al Ejército por operativos en los que murieron niños y, en Putumayo, campesinos que asistían al bazar. Lo suyo es no el derecho a la vida.

Se fue contra la Corte en el aborto, ignorando una separación de poderes que para él no existen. No en vano cooptó los organismos de control.

Aunque de congresista defendía la Ley de Garantías, autorizó eliminarla de modo ilegal con el único propósito de colaborar con los desprestigiados candidatos de los movimientos de gobierno.

Un cinismo exhibido para intervenir abiertamente en política, desafiando las normas, y para desestimar amenazas contra el candidato que lidera la intención de voto, a quien contradice con frecuencia.

Cínico ante organismos internacionales defendiendo acciones ambientales solo en su imaginación y un supuesto apoyo al Acuerdo de Paz al que le puso todas las trabas posibles.

Triste mandato el de Duque. Triste y controvertido, controvertido y confuso al punto de buscar que el Congreso legisle para que su gobierno no tenga que rendir cuentas.

Sí, un gobernante que trabajó para pocos y los favoreció, que desafió al país, se olvidó de los territorios apartados, que se burló de la Constitución y las leyes.

Maullido: increíble la gran prensa nacional en defensa de la extrema derecha.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Salario mínimo: cómo aumentar la desigualdad

  La idea es que quienes ganen poco no ganen mucho más. Esa es la puja por el salario mínimo. Foto Public Domain Siempre resultará fastidiosa, por la inequidad y la injusticia que encierra, la pelea de los grandes poderos económicos para que no suba mucho el salario mínimo. Un discurso de doble moral, porque nada dicen ante los escandalosos aumentos de riqueza de empresarios e inversionistas. Claro, este es el summun del capitalismo, la aspiración, la meta: tener mucho así la mayoría tenga poco y por eso la lista periódica de los más ricos del mundo y del país genera admiración y grandes titulares en los medos sin siquiera una pizca de duda sobre todo lo que eso conlleva. Quienes ganan un mínimo o menos dependen de ingresos y no pueden planear el futuro. ¿Qué pasa si no tienen dinero antes del próximo cheque?, se pregunta Ingrid Robeyns, jefa de ética en la Universidad de Utrecht en su libro Limitarismo, el caso contra la extrema riqueza. Este año las utilidades del sistema f...

Andrés Pastrana se hunde cada vez más

  Andrés Pastrana en la cuestionada invitació a Ghislaine Maxwell, mano derecha de Epstein y amiga del expresidente, para subir e un helicóptero militar Es muy probable que nunca se sepa si el expresidente Andrés Pastrana participó en las fiestas de pederastia infantil del millonario Jeff Epstein, pero no quedan dudas de que viajó en el famoso avión con él, el Lolita Express y que tuvo una relación demasiado cercana -cómplice- con la asistente, Ghislaine Maxwell. Tantas menciones en los archivos liberados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos no pueden prestarse a otras deducciones. El expresidente no ha dicho la verdad y como el señor Epstein se suicidó y su asistente mantiene votos de silencio carcelarios, quién sabe si otro participante hablara de las andanzas de Pastrana en esa trama criminal. En el Reino Unido encerraron e investigan al ex príncipe Andrés, por su cercanía con Epstein; el ex embajador británico en EEUU, Peter Mandelson no solo renunció, sino que...

El prontuario de Paloma Valencia

  Elitista, clasista, racista, antiderechos y defensora de los poderosos, esa es en verdad Paloma Valencia, quien ahora busca incautos que crean que cambió. Foto Wikipedia Commons Por más que su nombre lo sugiera, Paloma no es una mansa paloma. Es un lobo feroz, que hoy representa todo lo que el país no quiere, eso que ha ido dejando de lado: violencia política, racismo, desconocimiento de derechos, favorecimiento de los poderosos. Quiso, en su discurso de victoria en la consulta que le fue favorable con indiscutida supremacía, retratarse como una mujer centrada y de centro, afín al diálogo y a las buenas maneras políticas, pero no, Paloma Valencia no es eso: ha sido durante toda su carrera política una acérrima defensora de Álvaro Uribe, de todo lo que este representa e hizo en sus gobiernos y por fuera de ellos, de lo que pregona su líder, que ha comparado con casi un dios en arrebatos cercanos a la locura adoración. Ahora, con su fórmula vicepresidencial, Juan Daniel Uribist...