Ir al contenido principal

Hoy vale preguntarse ¿para dónde vamos los humanos?

 

No solo cada día son más sofisticados los humanoides sino que hasta podrían tener conciencia. Foto Wikipedia Commons


Aunque la vida humana es muy corta y damos por sentado que las cosas permanecerán por siempre, no es así. A finales de siglo hay dos que cambiarán notablemente: el mapa de la Tierra por el deshielo de los glaciares y el aumento del nivel de los océanos, y los humanos.

La inmensa mayoría seguirá la evolución que se ha mantenido por millones de años, pero habrá nuevos tipos de humanos, humanoides y máquinas avanzadas con inteligencia artificial que transformarán, o habrán transformado para entonces, las actividades diarias y la vida misma.

Un tema para no dejar de lado, ahora que tanto se habla de inteligencia artificial y avances como el ChatGPT que aunque un poco rústico aún, remplazará muchos trabajos que hacen hoy las personas y crearán una nueva realidad en donde no se distinguirá lo verdadero de lo falso. (De hecho lo usan ya en el país columnistas gracias a la misma deshonestidad mental con la que exponen sus ideas y rajan del que no gustan).

En un nuevo trabajo, El Homo ex novo, el arqueólogo español Eudald Carbonell, que ha sido codirector de investigaciones del conocido yacimiento arqueológico de Atapuerca, sugiere que el Homo sapiens, nosotros, estamos en retirada mientras que aparecerán otros: el prothesis, el edit y  los humanoides.

Todos convivirán, dice en una nota en Infobae, tal como convivieron durante cientos de miles de años diversas especies de homos.

Nada descabellado lo que propone, porque hoy se dan primeros pasos (algunos más avanzados que otros) en esa dirección. El Homo sapiens prothesis será un humano con algunas modificaciones. Pensemos por ejemplo en infinidad de prótesis que se desarrollan y, agrego, en los órganos que se desarrollan en laboratorio y los que podrán ser trasplantados a personas desde animales modificados genéticamente.

El Homo sapiens edit, desarrollado con edición genética, que avanza a grandes pasos y que plantea inquietudes como bebés a la carta o con determinada modificación corporal.

Expresa Carbonell que los humanoides serán híbridos orgánico-mecánicos. Robots avanzados. Hoy se utilizan en actividades desde intervenciones quirúrgicas hasta en la fabricación de diversidad de productos. Sus aplicaciones son ilimitadas.

Pero, ¿y si tuvieran conciencia? Parece cosa de locos, pero investigadores como Hod Lipson, director del Laboratorio de Máquinas Creativas en la Universidad de Columbia, se preguntan si pueden crear una forma de inteligencia que aprenda sobre su cuerpo (se autorreconozca) y funcione, que sea mejor que los humanos para resolver situaciones delicadas. Sí, robots con conciencia. Lipson cree que será posible. Y su laboratorio no es el único que trabaja en eso.

Claro, cualquier cosa puede pasar, pero a finales de este siglo (estamos a menos de 80 años) y comienzos del próximo habrá variedad de especies humanas o al menos de humanos y máquinas de toda clase por doquier manejando infinidad de tareas y, por qué no, a grupos de humanos tanto en fábricas como almacenes y otras dependencias.

Creemos que todo es eterno y no, todo en esta Tierra es demasiado pasajero, porque 50, 100, 1000 o 1 millón de años son muy poco en la historia evolutiva del universo y nuestro planeta.

Lo planteaba el geólogo Jan Zalasiecwicz en su libro The Earth after us, mostrando la fragilidad de la obra humana frente al paso del tiempo.

Por todo esto es que es tan difícil vislumbrar lo que habrá en 100 años, aunque hay hechos, como los expuestos, que marcan un derrotero.

Maullido: no es Colombia, si se miran decenas de países la constante es el conflicto en lo político, administrativo, económico y social. Un hervidero sin soluciones a la mano.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Salario mínimo: cómo aumentar la desigualdad

  La idea es que quienes ganen poco no ganen mucho más. Esa es la puja por el salario mínimo. Foto Public Domain Siempre resultará fastidiosa, por la inequidad y la injusticia que encierra, la pelea de los grandes poderos económicos para que no suba mucho el salario mínimo. Un discurso de doble moral, porque nada dicen ante los escandalosos aumentos de riqueza de empresarios e inversionistas. Claro, este es el summun del capitalismo, la aspiración, la meta: tener mucho así la mayoría tenga poco y por eso la lista periódica de los más ricos del mundo y del país genera admiración y grandes titulares en los medos sin siquiera una pizca de duda sobre todo lo que eso conlleva. Quienes ganan un mínimo o menos dependen de ingresos y no pueden planear el futuro. ¿Qué pasa si no tienen dinero antes del próximo cheque?, se pregunta Ingrid Robeyns, jefa de ética en la Universidad de Utrecht en su libro Limitarismo, el caso contra la extrema riqueza. Este año las utilidades del sistema f...

Andrés Pastrana se hunde cada vez más

  Andrés Pastrana en la cuestionada invitació a Ghislaine Maxwell, mano derecha de Epstein y amiga del expresidente, para subir e un helicóptero militar Es muy probable que nunca se sepa si el expresidente Andrés Pastrana participó en las fiestas de pederastia infantil del millonario Jeff Epstein, pero no quedan dudas de que viajó en el famoso avión con él, el Lolita Express y que tuvo una relación demasiado cercana -cómplice- con la asistente, Ghislaine Maxwell. Tantas menciones en los archivos liberados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos no pueden prestarse a otras deducciones. El expresidente no ha dicho la verdad y como el señor Epstein se suicidó y su asistente mantiene votos de silencio carcelarios, quién sabe si otro participante hablara de las andanzas de Pastrana en esa trama criminal. En el Reino Unido encerraron e investigan al ex príncipe Andrés, por su cercanía con Epstein; el ex embajador británico en EEUU, Peter Mandelson no solo renunció, sino que...

El prontuario de Paloma Valencia

  Elitista, clasista, racista, antiderechos y defensora de los poderosos, esa es en verdad Paloma Valencia, quien ahora busca incautos que crean que cambió. Foto Wikipedia Commons Por más que su nombre lo sugiera, Paloma no es una mansa paloma. Es un lobo feroz, que hoy representa todo lo que el país no quiere, eso que ha ido dejando de lado: violencia política, racismo, desconocimiento de derechos, favorecimiento de los poderosos. Quiso, en su discurso de victoria en la consulta que le fue favorable con indiscutida supremacía, retratarse como una mujer centrada y de centro, afín al diálogo y a las buenas maneras políticas, pero no, Paloma Valencia no es eso: ha sido durante toda su carrera política una acérrima defensora de Álvaro Uribe, de todo lo que este representa e hizo en sus gobiernos y por fuera de ellos, de lo que pregona su líder, que ha comparado con casi un dios en arrebatos cercanos a la locura adoración. Ahora, con su fórmula vicepresidencial, Juan Daniel Uribist...