Ir al contenido principal

Los flojísimos argumentos de los taurinos

 

Toros de lidia en una hacienda. Así deben permanecer, no en una plaza para calmar con su sangre la sed de diversión de una gran minoría. Foto Wikipedia

No quedan dudas, al menos para la ciencia, de que los animales son seres sintientes, incluso hasta en el plano de los insectos. Eso sería argumento más que suficiente para haber prohibido las corridas de toros en el país, una tortura considerada por los taurinos como arte.

Tras la ley que las prohíbe, se alborotó el avispero de taurinos, que esgrimen toda clase de argumentos, deleznables en su mayoría, alegando que se les coartó la libertad.

Como si hubiera libertad para maltratar animales. Nuestro país lo prohíbe y si se mantenían las corridas era por un mal entendido concepto de cultura en las cortes. Es que los tiempos cambian. Y como hubo circo romano donde pobres humanos eran devorados por leones ante el festejo de los tendidos ávidos de sangre, ya no es posible. Y uno a uno varios países han prohibido el mal llamado espectáculo taurino en el que el toro es sometido a torturas hasta que el torero decide darle muerte, fallando en no pocas ocasiones, provocando una lamentable agonía de un ser vivo.

Acá ya se sanciona a quienes maltratan o matan animales. La prensa ha mostrado casos recientes con gatos y perros, incluso con penas de cárcel para algunas personas. ¿Por qué habría de ser diferente con los toros?

De niño veía que con caucheras se mataban pájaros y otras aves, como también con rifles de aire. Hoy son situaciones inaceptables.

Recuerdo que hace unos años en Medellín los aficionados a las sangrientas corridas reprodujeron textos de un supuesto investigador español (investigué y no pude hallar un solo artículo científico suyo) en el que afirmaba que el toro no sentía dolor y que mientras más herido estuviera, menos lo sentía. Agregaba, en un extraño caso de preferencia divina, que Dios había creado a los toros para ser toreados en plazas públicas.

Dicen los taurinos que se condenó a la extinción a la especie del toro de lidia, que no es especie sino subespecie. Argumento flojo, pues nadie irá a las haciendas a sacrificar todos los toros. Seguirán procreándose y sí, con el tiempo cambiarán características, ante lo cual no hay que asustarse: es situación común en la naturaleza con infinidad de especies. Y ninguna desaparece, algunas se transforman.

Otra increíble justificación es que ahora los toros serán condenados al horror del sacrificio en los mataderos municipales, como si la muerte bajo cruel tortura en las plazas de toro fuera un mejor destino.

No han escatimado supuestas pruebas del daño que se hará con la prohibición de las corridas. Dijo el ex torero César Rincón que se frustra a niños y jóvenes que quieren ser toreros, como si eso fuera el gran problema y no tuvieran más oportunidades en la vida. Infinidad de personas querían ser cierto profesional en la vida y tuvieron que hacer otra profesión u oficio, vivir de otra. Olvidan que los tiempos cambian y hoy hay oficios que antes fueron valiosos y ya nadie se ocupa en ellos y no se generó ningún cataclismo

Hasta del lado económico se han pegado: que generará grandes pérdidas decembrinas a ciudades que han insistido en la masacre de toros, como Manizales y Cali. Es decir, para las autoridades y dirigentes de esas ciudades si no hay toros es el acabose y no son capaces de innovar con otra clase de eventos que generen retribuciones económicas para miles de ciudadanos y las mismas arcas municipales. Se les nubló el mundo.

Hay ciudades que prohibieron las corridas hace años y no pasó nada. Duitama las cambió por otros festejos. La que era plaza de toros de Medellín es un centro de eventos frecuentes que convocan a multitud de venteros que también obtienen ganancias con ellos.

Podríamos continuar, pero dejemos así, porque no he visto un solo argumento de peso para defender la tauromaquia o el arte de torturar toros hasta la muerte.

Maullido: lo duro es que a hoy no hay plan B para que el sector salud salga de cuidados paliativos.

Comentarios

Entradas populares de este blog

El triste presente del Pacto Histórico

  Otro de los problemas del Pacto en su actual devenir errante es la aparición de fisuras internas acerca de la manera de entender el momento histórico del país. No todo es unión. Foto Pacto Histórico Mal comienzo del Pacto Histórico como partido de oposición tras la terminación del gobierno progresista. Como que no atinan sus líderes a descifrar el camino y cómo buscar de nuevo ser gobierno. Y es que el Pacto tiene problemas serios. Gustavo Petro era su líder antes de convertirse en presidente y vuelve a serlo ahora, pero los momentos históricos han cambiado. Un porcentaje nada desdeñable de la derrota del progresismo en las elecciones se debió al mal gobierno de Petro, por su incapacidad para ejecutar y la forma como se hizo coger odio insultando a todos los contradictores o a las instituciones que no respaldaban sus iniciativas. Su personalidad megalómana hace que sea el centro de todo, el que tiene la última palabra y el que dice qué hacer y qué no. Una muestra clara es la ...

El prontuario de Paloma Valencia

  Elitista, clasista, racista, antiderechos y defensora de los poderosos, esa es en verdad Paloma Valencia, quien ahora busca incautos que crean que cambió. Foto Wikipedia Commons Por más que su nombre lo sugiera, Paloma no es una mansa paloma. Es un lobo feroz, que hoy representa todo lo que el país no quiere, eso que ha ido dejando de lado: violencia política, racismo, desconocimiento de derechos, favorecimiento de los poderosos. Quiso, en su discurso de victoria en la consulta que le fue favorable con indiscutida supremacía, retratarse como una mujer centrada y de centro, afín al diálogo y a las buenas maneras políticas, pero no, Paloma Valencia no es eso: ha sido durante toda su carrera política una acérrima defensora de Álvaro Uribe, de todo lo que este representa e hizo en sus gobiernos y por fuera de ellos, de lo que pregona su líder, que ha comparado con casi un dios en arrebatos cercanos a la locura adoración. Ahora, con su fórmula vicepresidencial, Juan Daniel Uribist...

Salario mínimo: cómo aumentar la desigualdad

  La idea es que quienes ganen poco no ganen mucho más. Esa es la puja por el salario mínimo. Foto Public Domain Siempre resultará fastidiosa, por la inequidad y la injusticia que encierra, la pelea de los grandes poderos económicos para que no suba mucho el salario mínimo. Un discurso de doble moral, porque nada dicen ante los escandalosos aumentos de riqueza de empresarios e inversionistas. Claro, este es el summun del capitalismo, la aspiración, la meta: tener mucho así la mayoría tenga poco y por eso la lista periódica de los más ricos del mundo y del país genera admiración y grandes titulares en los medos sin siquiera una pizca de duda sobre todo lo que eso conlleva. Quienes ganan un mínimo o menos dependen de ingresos y no pueden planear el futuro. ¿Qué pasa si no tienen dinero antes del próximo cheque?, se pregunta Ingrid Robeyns, jefa de ética en la Universidad de Utrecht en su libro Limitarismo, el caso contra la extrema riqueza. Este año las utilidades del sistema f...