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Hay más Petro que izquierda

 

No fue la gran hecatombe, pero los comicios no fueron buenos para la izquierda. Foto Wikipedia.


Del resultado de las elecciones para alcaldes y gobernadores una de las grandes preguntas que quedan es ¿qué pasa con el progresismo, con la izquierda?

Los resultados no fueron buenos por más que se quiera tapar la realidad con un flojo autoanálisis y buscar buenos resultados en alianzas y recontralianzas. Solo dos gobernadores propios. Eso de estar en coaliciones que es muy insípido, pues ni sabe el aporte de cada quién. También las grandes alcaldías quedaron en manos de opositores.

Hasta se perdió en Bogotá, que ha sido fortín del Pacto y de Petro, debido a un candidato que no motivó, a que lo dejaron solo y a un equivocado manejo de un asunto crucial como el metro, hoy tan del corazón de los bogotanos y que genera tanta controversia.

Es muy revelador lo que la congresista del Pacto, María José Pizarro, dijo, que en las regiones no hay líderes. Los que hay están en el Congreso. Y digo yo que muchos de los congresistas del Pacto tampoco son líderes en sus regiones.

Parece que hay más presidente que partido y más Petro que progresismo e izquierda, en la cual además sus representantes se han enfrascado en discusiones e insultos entre sí y no han mostrado una unión ni una confluencia de voluntades.

Ante el panorama, se pregunta uno qué podrá pasar en las elecciones de 2026.

Todavía faltan más de 30 meses de este gobierno. Puede ser mucho o poco para quienes tomarán la posta. Dependerá en parte de los logros que alcance el gobierno, en particular en los sectores populares.

El Pacto también se irá desgastando. No solo porque todo gobierno sufre el peso de sus decisiones y omisiones, sino porque en los grandes temas como las reformas en trámite en el Congreso, una cosa es defender propuestas, otra descartar de plano las sugerencias de diferentes sectores y otra pelear con todo el que opine.

Esto último ha sido notorio no solo en los congresistas, sino en las bases en las redes sociales, donde reclamos van y vienen si alguien opina algo distinto y se descalifica sin siquiera escuchar y menos analizar.

La falta de claridad en las pautas del partido, la carencia de liderazgo y la escasa autocrítica están pasando factura al progresismo y a la izquierda.

Hoy esta no se encuentra consolidada. Las elecciones fueron el resurgir de los partidos tradicionales, ligados al clientelismo y a la corrupción (a unas prácticas en las cuales han caído quienes proclamaron ser e cambio).

Con estos partidos revitalizados, 2026 no será fácil para el progresismo, más sin verdaderos líderes y las maquinarias jugando a favor de la oposición.

Hasta ahora hay más Petro que progresismo e izquierda. Fue un fenómeno electoral que poco a poco se disuelve por culpa de quienes lo acompañan en su programa.

No creo que estos comicios hayan sido un examen al gobierno, pues hace cuatro años el Pacto no estaba consolidado, pero sí es un llamado de atención. Y preocupa.

Ni Racero, por citar uno, ni ningún otro de los congresistas tiene talante nacional y menos una visión de país. Esa es la realidad.

Muy difícil consolidar así una izquierda.

Maullido: no quedan dudas de que Israel es un Estado terrorista y genocida.

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