Ir al contenido principal

Mientras se maten entre negros

 

Más de 8 millones de personas han sido desplazadas por los combates en Sudán. Una guerra que a pocos conmueve. Foto Spazio Spadoni


No quedan dudas de que el mundo anda descompuesto. Al menos 100 humanos mueren cada día de hambre en Sudán y la región de Darfur, país donde tiene lugar una cruenta guerra intestina desde hace tres años.

Estados Unidos acordó venderle aviones de guerra a Israel. Una operación de US$20 000 millones para enviarle unos 50 F-15.

Se estima que 26 millones de sudaneses está en una crisis alimentaria terrible. De hecho, por primera vez en varios años organismos internacionales declararon estado de hambruna en Darfur. En la República Democrática del Congo son 25.4 millones de personas que desesperadas buscan alimentos. Allí se libra otra guerra interna.

Para librar su guerra en Ucrania, Estados Unidos ha destinado más de 50 000 millones de dólares e instituciones europeas otros 39.800 millones.

En Sudán se requieren US$2700 millones para atender la enorme crisis humanitaria y solo se ha conseguido el 33 %. Por ejemplo, este año la Unión Europea destinó con generosidad solo 63.7 millones de euros.

El Congreso de Estados Unidos aprobó hace tres meses US$95 000 millones, casi todos para alimentar la maquinaria de guerra de Ucrania y el voraz delirio asesino de Israel.

Más de 46 países han colaborado con Ucrania en su guerra con Rusia, enviándole todo tipo de ayudas, desde armas hasta artículos diversos hasta artículos requeridos por las familias. Dentro de esos países generosos también se apuntó Colombia en su momento, en el gobierno de Iván Duque.

Hoy 7.3 millones de personas han sido desplazadas en la RDC y 8 millones en Sudán. En Gaza son 3 millones y 4.5 millones en otro conflicto con tintes internacionales: Yemen, donde tras el golpe de Estado contra el presidente Al-Hadi en 2014 se desató la violencia, con respaldo de Arabia Saudita (aliado de Estados Unidos), entre otros.

Con la complacencia y colaboración de Estados Unidos, Israel ha asesinado a más de 40 000 palestinos en Gaza en su ataque irracional en busca de exterminar a los palestinos, acción que cuenta además con el respaldo de grandes potencias como Alemania y el Reino Unido.

Conflictos. Muerte. Desde que estallaron los combates en Sudán entre las Fuerzas Armadas Sudanesas y las paramilitares Fuerzas de Apoyo Rápido casi 20 000 muertes se han producido. Y suman casi 6 millones los muertos en la República del Congo en 10 años de intensos combates alentamos por diversas clases de milicias y el respaldo de países como Ruanda, Chad, Libia y otros países africanos.

La batalla por territorios entre Rusia y Ucrania no tiene negociaciones en el horizonte, que no parecen interesarles a las potencias de la Otan. Tras la devastación en Gaza, hay asomos, tímidos, de negociaciones para firmar una tregua en Gaza, conversaciones a las que no se les pone mucho interés.

Tampoco se pone para remediar el atroz conflicto en Sudán. En Suiza comenzaron conversaciones, pero sin la presencia de uno de los principales actores, el Ejército sudanés. Para la RDC no hay asomos de solución.

Guerras, conflictos, destrucción, muerte. Aunque resulte duro decirlo, tal vez, mientras se maten entre negros no importa a los mandamases del planeta.

Maullido: más enredada que la paz con el Eln

Comentarios

Entradas populares de este blog

Salario mínimo: cómo aumentar la desigualdad

  La idea es que quienes ganen poco no ganen mucho más. Esa es la puja por el salario mínimo. Foto Public Domain Siempre resultará fastidiosa, por la inequidad y la injusticia que encierra, la pelea de los grandes poderos económicos para que no suba mucho el salario mínimo. Un discurso de doble moral, porque nada dicen ante los escandalosos aumentos de riqueza de empresarios e inversionistas. Claro, este es el summun del capitalismo, la aspiración, la meta: tener mucho así la mayoría tenga poco y por eso la lista periódica de los más ricos del mundo y del país genera admiración y grandes titulares en los medos sin siquiera una pizca de duda sobre todo lo que eso conlleva. Quienes ganan un mínimo o menos dependen de ingresos y no pueden planear el futuro. ¿Qué pasa si no tienen dinero antes del próximo cheque?, se pregunta Ingrid Robeyns, jefa de ética en la Universidad de Utrecht en su libro Limitarismo, el caso contra la extrema riqueza. Este año las utilidades del sistema f...

Andrés Pastrana se hunde cada vez más

  Andrés Pastrana en la cuestionada invitació a Ghislaine Maxwell, mano derecha de Epstein y amiga del expresidente, para subir e un helicóptero militar Es muy probable que nunca se sepa si el expresidente Andrés Pastrana participó en las fiestas de pederastia infantil del millonario Jeff Epstein, pero no quedan dudas de que viajó en el famoso avión con él, el Lolita Express y que tuvo una relación demasiado cercana -cómplice- con la asistente, Ghislaine Maxwell. Tantas menciones en los archivos liberados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos no pueden prestarse a otras deducciones. El expresidente no ha dicho la verdad y como el señor Epstein se suicidó y su asistente mantiene votos de silencio carcelarios, quién sabe si otro participante hablara de las andanzas de Pastrana en esa trama criminal. En el Reino Unido encerraron e investigan al ex príncipe Andrés, por su cercanía con Epstein; el ex embajador británico en EEUU, Peter Mandelson no solo renunció, sino que...

El prontuario de Paloma Valencia

  Elitista, clasista, racista, antiderechos y defensora de los poderosos, esa es en verdad Paloma Valencia, quien ahora busca incautos que crean que cambió. Foto Wikipedia Commons Por más que su nombre lo sugiera, Paloma no es una mansa paloma. Es un lobo feroz, que hoy representa todo lo que el país no quiere, eso que ha ido dejando de lado: violencia política, racismo, desconocimiento de derechos, favorecimiento de los poderosos. Quiso, en su discurso de victoria en la consulta que le fue favorable con indiscutida supremacía, retratarse como una mujer centrada y de centro, afín al diálogo y a las buenas maneras políticas, pero no, Paloma Valencia no es eso: ha sido durante toda su carrera política una acérrima defensora de Álvaro Uribe, de todo lo que este representa e hizo en sus gobiernos y por fuera de ellos, de lo que pregona su líder, que ha comparado con casi un dios en arrebatos cercanos a la locura adoración. Ahora, con su fórmula vicepresidencial, Juan Daniel Uribist...