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El abominable señor De la Espriella

 

Abelardo De la Espriella, un tigre muy cuestionado. Foto Wikipedia


Ganó la primera vuelta porque millones votaron por odio contra Petro, porque otro tanto carece de capacidad de análisis y traga entero y los demás son derechistas convencidos. Es que lo que propone el candidato de la ultraderecha, Abelardo De la Espriella, da risa cuando se analiza, pero preocupación cuando se mira que puede ser presidente.

Un sujeto con un pasado oscuro, muy cuestionado por sus vínculos como defensor de personajes del bajo mundo, incluidos mafiosos y el extraditado a Estados Unidos, Alex Saab, así como por negocios raros en los que sacó ventaja.

Un candidato contradictorio, que como dice una cosa se autocorrige luego y demuestra un profundo desconocimiento no solo del país, sino de cómo funciona el Estado, que escogió como vicepresidente a un gris ministro de Iván Duque, de paso cuestionado por Hacienda, que aunque posa de técnico ha entrado en la onda de su jefe: payasear.

Son demasiadas las razones que asustan cuando se piensa en De la Espriella como presidente. Una, sus relaciones con Estados Unidos, en particular con el sector republicano, harán que entregue parte de la soberanía nacional. Ha anunciado bases estadounidenses.

Un candidato que no resiste la crítica y pone denuncia contra cualquier periodista que lo haga y que demuestre los enredos que han marcado su vida pública y privada. Además, dijo que de presidente lo seguirá haciendo. Todo el poder investigador y judicial contra quienes le sigan mostrando todas sus irregularidades.

Sigamos que hay mucho para mostrar de este ejemplo de demócrata, todo comprobable, de este atípico aspirante a la presidencia. Hay que decirlo con claridad, no tiene un plan de gobierno. Se contradice con frecuencia y con su vicepresidente, que también ha desentonado con sus propuestas y respuestas.

Otra joya: afirmaba (ya se retractó, tan estructurado es) que recortará 500 000 empleos estatales, pero de los 1.5 millones de empleados públicos 740 000 son educadores y fuerza pública. No tiene idea de lo que propone. Dice que acabará ministerios, pero no se sabe cuáles ni cómo fusionará otros. De todas formas promete recortar 40 % del Estado y dejar decenas de miles desempleados.

Para atender el déficit de la salud, prometió invertir 10 billones urgentes a la salud producto del recorte estatal que no se puede hacer. No le cuadra nada.

Inquieta que con énfasis ha repetido que favorecerá la gran empresa con menos impuestos (que los paguen otros) y complementará con una contrarreforma laboral para recortarles beneficios ganados a los trabajadores.

En lo social, la idea es recortar programas sociales. Como ayudas a los menos favorecidos.

No le interesan los derechos humanos. Fumigará cultivos de coca sin importar los campesinos. Considera que con más cárceles se resuelve el problema de la delincuencia y la violencia en el país, habiendo prometido arrasar a como diera lugar.

Rematemos, porque podríamos seguir y seguir, con nuestros recursos naturales. Su idea, la explotación sin importar consideraciones ambientales hasta en zonas protegidas y para ello prometió reducir exigencias ambientales para todo tipo de obras y explotaciones. Todo en bandeja de plata para empresas extranjeras.

El video en un páramo del posible vicepresidente, José Manuel Restrepo, para resaltar que el fracking se puede hacer de manera responsable (en ninguna parte del mundo se ha logrado) no solo es deprimente, sino que refuerza el mensaje de que no les importa nuestra riqueza natural. Cinismo puro de quien muchos creen un vice de origen técnico.

Pobre de Colombia si llega a la Presidencia. La inmensa mayoría, y nuestro territorio, lo sufrirán.

Maullido: una vergüenza como Estados Unidos ha atropellado a participantes en el Mundial de Fútbol y el presidente de la Fifa mirando para otro lado. Negocio sobre la dignidad.

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