Cada vez es más válida la pregunta sobre a quién van a servir el
presidente electo, Abelardo De la Espriella y su vice, José Manuel
Restrepo. La primera prueba mostró una
sumisión espantosa frente al gobierno norteamericano.
Tuvo que salir el presidente Gustavo Petro a pedir no solo una
investigación sino a que se acuse directamente al agente asesino de ICE que
disparó contra nuestro compatriota Juan Sebastián Durán Guerrero en Biddeford,
Maine.
Aunque Restrepo estaba en Estados Unidos conversando con la banca
multilateral y algunos congresistas, no quiso dañarse la foto, sonriente, con
el secretario de Estado gringo, Marco Rubio y por eso omitió hablar de su
compatriota asesinado.
De la Espriella tampoco se pronunció, mostrando en ello una pasmosa
coherencia, que no ha mostrado en otra cantidad de asuntos: desde campaña dijo
estar de acuerdo con la política y las acciones antinmigración del gobierno de
Trump para expulsar -no sin antes maltratar- indocumentados y personas con
permiso para estar en suelo estadounidense, incluso si se trata de colombianos.
Lo que no hicieron ni Restrepo -que parece tener un relativismo católico
también, ya que tanto pregona su fe religiosa- ni el arrodillado presidente
electo, lo hicieron los mismos americanos, comenzando por la excandidata Kamala
Harris, la gobernadora de Maine, Janet Mills, y el alcalde de Biddeford, Liam
LaFountain.
¿A cuáles colombianos defenderá el gobierno de De la Espriella? La
primera prueba la perdió. No defenderá ni a sus votantes, tampoco a los
colombianos en el exterior y solo lo hará con una parte de los que acá votaron
por él. A los demás o los perseguirá (opositores) o les clavará el peso de las
medidas económicas que ha anunciado.
Vale hacer un paréntesis acá. Aprovechó el vice electo para posar con
amplia sonrisa en diferentes escenarios durante su visita, en la cual se desató
en mentiras (¿a lo Pinocho?) sobre cifras económicas nacionales. Una muestra
representativa de lo que se viene. No es solo la sumisión total a Estados
Unidos, sino que a partir del 7 de agosto se vendrá todo tipo de declaraciones
para enlodar todo lo que hizo el gobierno Petro.
Lo que tanto se ha dicho se convertirá en realidad. El presidente electo
juró fue lealtad a Estados Unidos y su elección le cayó como anillo al dedo
para entregarle no solo nuestros recursos sino cogobernar con el Tío Sam. Una sumisión total y un miedo enorme frente al presidente norteamericano.
Hecho tras hecho revela que se vienen días de zozobra.
Maullido: como un zapato fascista quedó el alcalde de Medellín, Fico Gutiérrez, con la decisión
de la Corte Constitucional de proteger los murales como acto de memoria
histórica.

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