En solo 13 días del gobierno de Abelardo De la Espriella, Colombia
retrocedió un siglo en reconocimiento de los derechos de las niñas, la
educación sexual, el derecho a gozar de un ambiente sano y el derecho
internacional.
Sí, volvimos a 1920 gracias a un gobierno que parece movido por
fanáticos religiosos al punto de convertirse en lunáticos.
Impedimento para mencionar a las niñas en Bienestar Familiar, desmonte
de la supuesta ideología de género en las aulas (que no existe), borrado de los
archivos de los ministerios y otras oficinas de todo lo que hubo en el gobierno
Petro, son solo algunas de las acciones de la presente semana que marcan un
enorme retroceso en los derechos y libertades.
La idea ha sido clara en cuanto toca al gobierno Petro: no hubo empalme
por decisión de De la Espriella, se borra información y se edita un libro
espurio sobre decenas de casos de supuesta corrupción. Todo orquestado para
manchar a su antecesor.
La directora de Bienestar Familiar, esa agencia tan importante para el
cuidado de niños y niñas, Carolina Restrepo, no solo prohíbe que se pronuncie
la palabra niñas (pese a que las cuida el ICBF y a decisiones claras de la
Corte) sino que busca eliminar un mural porque tiene la palabra Resistencia,
ignorando que fue hecho por un grupo infantil llamado Resistencia Chiquita.
La ministra de Educación, Viviane Morales, conocida por su
ultraconservadurismo religioso, anunció que erradicará de las escuelas la
ideología de género. Esta no solo no se ha impuesto en las instituciones
educativas, sino que confunde la educación sexual y al parecer se eliminará
para dejar expuesta la infancia y la juventud a toda clase de violencias
sexuales.
Confunde además que todos los funcionarios del gobierno parecieran tener
la orden de mencionar a su dios en toda declaración y acción. Para el mismísimo
De la Espriella, su dios (?) le puso una prueba con el terremoto que sacudió el
suroccidente del país. Sí, un dios que mató -según eso- a cientos de
colombianos y dejó en la miseria a decenas de miles, todo para ver cómo actuaba
Abelardo.
Un gobierno que con artilugios busca concitar la religiosidad del pueblo
para eliminar derechos y perseguir minorías.
No se ha perdido tiempo en estas primeras dos semanas de gestión, porque
mientras dios destruía media Colombia según De la Espriella, su gobierno
callado aprovechó para reconocer los Altos del Golán a Israel, en contra del
mandato de Naciones Unidas y de casi toda la comunidad internacional. Además, pidió
ayuda de supuestos rescatistas israelíes, grupo en el cual hay reconocidos
incitadores del genocidio en Palestina. Y también reconoció la soberanía de
Marruecos sobre el Sahara Occidental, otra movida que enfrenta a Colombia con
el mundo.
Si en el campo internacional la situación no es fácil, tampoco en el
derecho a gozar de un ambiente sano. Tres medidas paralelas hacen temer un
enorme daño ambiental: el Ministerio del Medio Ambiente dejó sin efectos la
Resolución que protegía l páramo de Santurbán, fuente de agua para Santander y
amplió la exploración minera en la zona agrícola de Jericó en el Suroeste
antioqueño para favorecer a la multinacional AngloGold, mientras que Mintic
canceló la construcción de un cable de fibra óptica para la Amazonia, aduciendo
“problemas ambientales”.
Un retroceso de al menos cien años en derechos ciudadanos y de 50 en
protección ambiental, bajo la mirada complaciente de la prensa tradicional que
anda de luna de miel con el gobierno de la ultraderecha.
Maullido: pese a la aceptación nacional, es muy problemática, en aras de
la igualdad y el mensaje que transmite (poderío, supremacía, rebaja de
impuestos, contratos, etc.) que los megarricos se metan la mano al bolsillo
para atender la emergencia por el gran sismo. Hay otras formas de colaborar,
como los impuestos.

Comentarios
Publicar un comentario